A la escuela relajados
Por Prem Yakeen Publicado el 2 de agosto de 2008/ El Nuevo Día El regreso a la escuela es un momento de cambios, donde la tensión es provocada por la incertidumbre, la novedad y las exigencias. Esta es una gran oportunidad para poner en práctica nuestras herramientas de interacción saludable.
Hazte esta pregunta: ¿Qué podemos hacer para sentirnos relajados? Tus respuestas, son una gran oportunidad para afirmar tu compromiso con las acciones pacíficas. Puedes comenzar visualizando un período de transición relajada de vacaciones al año escolar. Con este fin, puedes desarrollar un trabajo familiar, para alcanzar esa meta, ese ¡GOL!: Con el fin de comenzar las clases relajadamente.
Sugerencias para explorar en familia: 1- Considerar las necesidades de cada individuo. 2- Enfatizar en nuestras capacidades comunicativas. 3- Agradecer todo lo que ya tenemos. Considerando las necesidades de cada individuo. ¿Qué necesitamos para meterle mano a la escuela con entusiasmo? El descanso es un excelente ejemplo de una necesidad básica de cada integrante del equipo familiar. Si bien en los niños pequeños podemos fomentar la importancia del descanso acostándolos temprano, a los adolescentes podemos fomentar en ellos, el tema de su bienestar. Modela en tu hogar una energía de descanso, temprano en la noche. Evita compromisos tardíos o actividades que distraigan el propósito de tranquilidad en el hogar. Puedes bajar las luces, apagar los equipos y fomentar el reposo mediante un sencillo masaje para todos. Enfatizando nuestras capacidades comunicativas. La comunicación y el dialogo se logran a través del amor. Todos los niños, incluyendo los más grandes, agradecen en su interior las normas y guías que los ayuden a desarrollar su potencial. Estás guías deben estar fundamentadas en los valores pacíficos que queremos realzar en nuestra familia, deben ser practicadas por todos los integrantes, y deben ser comunicadas de corazón a corazón. Escuchar es una de las necesidades básicas para una buena comunicación. Cuando tengas a la familia reunida realiza este sencillo ejercicio: 1- Repasa y enumera las virtudes familiares que deseas resaltar. 2- Fomenta que todos aporten. 3- Añádele colores y matices particulares y colócalo en un lugar visible para todos. Este ejercicio les servirá de norte para definir como manejar los cambios en armonía. Agradecer todo lo que ya tenemos. Observa y hazte consciente de todas las bendiciones que ya tienes en tu vida. Reconoce que tienes salud, un nuevo semestre, y sobre todo paz ante los cambios. Aunque algunos planes veraniegos se hayan quedado pendientes, aquí y ahora tienes todo lo que necesitas para ser feliz. Esa sensación de agradecimiento y serenidad ayuda a que los niños se relajen y se sientan confiados a recibir el porvenir. Esa ecuanimidad interna ayuda a tomar decisiones conscientes y evitar las exigencias. En ese momento podemos comenzar algo nuevo con frescura, con inocencia; con una mente aquietada y realmente lista para aprender. La práctica de estas tres sugerencias te hará capaz de recibir las situaciones de cambio con sosiego y creatividad. ¡Que suene el timbre de la relajación! |